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No tengo pensamientos sin efectos

Así es: no tienes pensamiento neutros o sin efectos en tu realidad.

No hay nada más extraño que un pensamiento neutro, sin efectos.

 

Eso no existe en este universo, quién sabe si tal vez en otro. Cada pensamiento hace una de estas dos cosas: o bien extiende el amor o bien extiende el temor. O bien contribuye a la verdad o bien a las fantasías. O suma o resta. O te hace feliz o te hace infeliz.

El resultado neutro de un pensamiento es imposible, porque no hay pensamientos neutros, ni los más insignificantes. Todos crean algo, son como semillas, están ya en el mundo latentes y brotarán cuando las circunstancias sean propicias.

Que no veas mañana los efectos de tus pensamientos de hoy no significa que no los tengan.

 

Consejo: Aplica esta idea a cualquier pensamiento de hoy, y di mentalmente para ti… «este pensamiento acerca de……………….. no es un pensamiento neutro».

Y en especial a los pensamientos que más te perturben, ya sean con personas o situaciones. Ésos son los que necesitan mayor control por los efectos indeseados que tendrán.

Examina tus pensamientos. Un pensamiento no examinado es una bomba de relojería. Y mientras los revisas recuerda que no tienen efectos neutros.

Consejo: Y si alguno merece ser desechado, di mentalmente: «No quiero este pensamiento, el que quiero es………………..»

Consejo: O di simplemente: «El siguiente» y pasa a otra cosa en tu mente.

CITA-EN-LA-CIMA

Nunca estás molesto por la razón que crees

Nuestro sistema de percepción confirma la creencia de que estamos separados de todo y de todos. Como los sentidos no dejan de alimentar esta creencia, la percepción de la separación cobra credibilidad; y ya ni cuestionamos la realidad.

Al creer que somos entidades separadas (personas, empresas, países, religiones…) surge el temor. ¿Quién tiene razón y quién se equivoca? ¿quién ganará al otro? Y el miedo por mantener las supuestas diferencias alimenta la agresión y el conflicto. Por eso la humanidad vivirá una guerra tras otra hasta que no resuelva el paradigma de la separación. Como este paradigma no es algo ni que se vaya a discutir… la humanidad luchará y sufrirá.

Como personas, vernos separados de los demás convierte la vida en una competición.

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Sanar la actitud o el final del sufrimiento

¿Qué significa sanar la actitud? Es aplicar la solución a cualquier (sí, a cualquier) problema de la vida, donde debe ser aplicada: en la actitud personal, que es un reflejo de la percepción o la forma de entender. Esto implica que no son las situaciones o las personas las que nos hacen sentir mal.

Nadie ni nada te hace nada, todo es una creación tuya.

No nacimos para arreglar el mundo, ni nuestra vida, ni ser «mejor», ni cambiar a los demás… Para ser feliz basta un cambio de actitud y experimentar otra realidad muy diferente. No hay ninguna causa ahí afuera que pueda ser la responsable de cómo nos sentimos ahora. Es una elección. Leer más

Puedo ver un ataque como una petición de amor encubierta

Todas las personas con ira expresan su dolor por no sentir amor.

 

Cuando una persona se acerque a ti, enfadada, colérica y parezca que te ataca (te grita, se enfada, te agrede…), no entres al trapo. Hazte a un lado, y ponte a salvo si es preciso, pero no muestres ira o miedo. Esa persona necesita comprensión: está sufriendo lo indecible porque quiere sentir amor y no sabe cómo hacerlo. Por eso te da lo único que tiene: ira. De hecho, es generosa: te regala su ira (que es lo que más tiene).

Trata de verla como un ser asustado y lleno de temor. En busca de amor, aceptación, comprensión, consuelo… Recuerda que una persona colérica tiene mucho miedo, en otro caso no gritaría. No estaría enfadada.

Ahora que sabes que su cólera es miedo disfrazado y que en realidad es una petición de amor encubierta, podrá ayudarla. Esta pauta la puedes aplicar a conocidos y a los desconocidos, a los compañeros de trabajo, a tu pareja e hijos, tu jefe, tus padres… a todas las personas con las que te cruces o te relaciones.

Lo que conseguirás: paz interior.

 

Y ayudarás a que esa persona recupere su paz. Pero si reaccionas con la misma cólera solo aumentas la confusión y el caos. Pero si respondes con comprensión porque entiendes que siente mucho miedo, todo será más fácil para todos.

Esta reacción que he descrito es muy sencilla para las personas que conocen bien Un Curso de Milagros. Te animo a estudiarlo, no por los demás sino por tu bien.

 

Aceptación: acepto a todos porque me acepto a mí

Es obvio que cuando das algo material, esto menguará, tendrás menos de aquello que das. Al dar cosas, tienes menos cosas.

Es la ley de la aritmética.

Pero también es obvio que cuando compartes una idea, una emoción, afecto, compasión, aceptación… la refuerzas en tu mente y en el mundo. Y duplicas su presencia en el mundo y en tu vida. Ahora la persona que recibe y la que da lo poseen a la vez, ambos consiguen aquello que dan.

Es la ley del amor.

Ofrece tus pensamientos de aceptación con quien te encuentres a cada paso. Y eso os beneficiará a todos, cuando aceptas en silencio, beneficias al mundo, y también a ti.

Sé generoso al aceptar, pues lo que compartes ahora crece al hacerlo: en tu mente y en la suya crecerán. Los pensamientos se extienden al compartirse y nunca se pueden perder. Nunca te quedas sin aquello que das cuando lo que ofreces es amor. Porque el amor nunca se acaba o agota cuando se da.

De igual modo, que no puedes poner tu mano en bote de miel sin pringarte de ella; del mismo modo cuando aceptas a otros, te aceptas a ti y por ello serás aceptado. Tu aceptación retorna a ti. Te regalas lo que regalas.

Acepto a todos porque me acepto a mí (y para poder aceptarme a mí antes he de aceptar a otros).

Y al compartir esta idea, la refuerzas en tu mente. la refuerzas en la suya y en el mundo. Y cada vez más personas aprender a aceptar más rápido y fácil. Has facilitado su aprendizaje con el tuyo.

Y si tu ego se resiste, hazlo por ti, no es por ellos, es para ti, para tu paz interior. Aceptándoles ganas en primer lugar tú.

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Si deseas avanzar en tu desarrollo personal, asiste al próximo: Un Curso de Milagros, impartido por Raimon via on line en formato video.

 

No soy nadie especial, en ello está mi paz.

No ser, ni tratar de ser «alguien especial» a nivel personal no es una renuncia.

Ya sabes que no se puede renunciar a lo que es real. Así que dejar de considerarse «especial» ( mejor o peor que alguien) no es una pérdida, sino una liberación y una vuelta a la realidad. No tratar de ser especial te libera de una fantasía, que al tratar de defenderla, solo puede crear sufrimiento en tu vida.

Hay dos clases de especialidad la que se da importancia y la que se la quita. Falso orgullo y falsa humildad. Síntomas del mismo problema.

Nadie es en realidad especial. Quien cree serlo, o cree que alguien lo es, vive una fantasía.

Desde luego es muy estresante defender el «ser especial» continuamente. Ahora he de decirte que «ser especial» es el sustituto del amor y supone: separación y conflicto.

Solo los que se creen especiales tienen enemigos contra los que han de defenderse. Cualquier diferencia que establezcas a nivel personal con los demás es una fantasía que te conduce a juzgar primero y a condenar después.

Ser diferente es el punto de partida de todo conflicto. Porque ¿quién podría atacar o juzgar a aquel que es igual? Nadie. Si defiendes tus supuestas diferencias como persona es porque crees en ellas y ten seguro que esa creencia tiene un precio: pelearás por mantener esas supuestas diferencias con conflictos y pérdida de paz interior.

La separación es el origen de todos los problemas.

Libero al mundo de mis creencias sobre cómo debería ser

¿Has pensado alguna vez que cuando calificas algo, estás afirmando cómo debe ser el mundo? Cada vez que apruebas o condenas algo lo sentencias a seguir siendo como lo ves.

La gente cree que el mundo que ve es independiente y existe por su propio lado. No duda de lo que «ve».  Y sin embargo esta normalidad es un estado de locura inconsciente, ya que las personas creen que su modo de ver el mundo es real. Incluso que éste es real.

Pero el mundo sólo tiene el significado que cada uno le da, es una proyección mental con apariencia sólida. El mundo no tiene significado por sí mismo, es vacuo o neutro en este sentido. Nosotros damos significado a todo lo que vemos.

Nuestra tarea es cambiar la mentalidad con la que miramos el mundo y el mundo se adaptará. ¿Cómo es posible esto? Porque no estamos separados de nuestra realidad así que nuestra liberación es disolver las creencias que nos separan de la paz interior.

A veces se oye que tal o cual quiere «cambiar el mundo». El cambio del mundo empieza y termina cambiándose a uno mismo, entre otras cosas porque el mundo no existe por su propio lado y no tienen sentido tratar de «mejorar» lo que no tiene existencia real.

Sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real

Renunciar.

Con la idea de hoy quiero dejar bien claro que sólo es posible sacrificar las ilusiones y nada más. Y eso no parece una gran pérdida ¿verdad?

Me explico:

  • Cuando renuncio a juzgar a los demás, renuncio a una fantasía, es decir: no es nada y por tanto renuncio a nada.
  • Cuando renuncio a mis miedos, no pierdo nada porque no son reales, no renuncio a nada. Sólo renuncio a una fantasía dolorosa, es decir no pierdo nada.
  • Cuando renuncio a preocuparme o a la culpa, igualmente renuncio a una fantasía de la mente. Por lo tanto no pierdo nada. Porque desprenderme de «nada» supone ninguna pérdida.

¿Me sigues?

Sólo una persona que está «dormida» siente que renunciando a aquello que más le duele, sufre una pérdida.

En cambio, todo lo que es real como una expresión de amor, no puede perderse, ni hay renuncia que me lo arrebate porque lo que es real (y solo el amor es real) siempre me pertenece.

 

El amor es la alternativa de mis pesadillas y sufrimiento

Solemos pensar que aquello que nos hace sufrir tiene en algún lado la respuesta para dejar de hacerlo. Y así, una y otra vez, buscamos la solución donde no está. Por eso el mundo parece un rompecabezas sin solución.

No tenemos soluciones porque buscamos en el lugar donde no están.

Elegimos alternativas que NO lo son, remiendos, apaños, conjeturas y pruebas destinadas al fracaso y nos frustramos diciendo que la vida no tiene arreglo. Es nuestra mentalidad la que necesita un arreglo.

Elegimos entre una pesadilla y otra como si no hubiese alternativa. O sufres o sufres, pensamos. Pero siempre sin salir de ese sueño doloroso.

Parece que las alternativas son muchas y parecidas pero en realidad solo hay una alternativa válida: despertar al amor, desde el sueño del dolor para abandonarlo.

Nuestra actitud es tan extraña como lo es tratar de hallar la felicidad en múltiples caminos que NO conducen a ella. Un laberinto.

Creemos elegir, cuando en realidad solo estamos eligiendo entre una fantasía dolorosa y otra fantasía dolorosa. O sufriré por esto o por esto otro, parece que nos decimos. El caso es la pérdida de la paz interior.

Parece que en todas las elecciones hay o bien un perdedor o bien una pérdida. Pero nada más alejado de la verdadera decisión, el amor, que jamás te plantea elegir entre ganar o perder.

Hoy me recordaré que el amor es la única alternativa a mis pesadillas de sufrimiento interno. Sólo él me puede librar del dolor interior. Y ese amor no tiene que proceder a de alguien, sino de mi mismo.

El amor cumple todas mis expectativas.

De profesión: Cambiar vidas

No exagero, me dedico a cambiarle la vida a la gente, o al menos a ayudarles a hacerlo por sí mismos. Si soy más preciso, reconozco que lo hace Un Curso de Milagros, a través de mí. Yo no hago nada, todo lo hace el Curso. Ahora te cuento cómo me metí en esta extraña profesión de cambiar vidas.

Corría el año 1989 cundo un día me llamó el Director de la empresa  a su despacho (yo era el controller de la compañía, una filial de una multinacional noruega). Al entrar, el Director tiró sobre su mesa un libro y dijo: «Mira que chorrada me ha enviado mi jefe desde Noruega, como si yo tuviera tiempo para leer libritos».

El libro estaba en inglés y se titulaba más o menos: «Amar es deshacerse del miedo»» de G. Jampolsky, un americano gurú de la autoayuda. Como yo amo los libros le dije que si me lo podía prestar. «Te lo regalo, no lo quiero para nada», me dijo. Y me fui con él a mi despacho. Guauuuuu, lo devoré en un día. Y me dejó totalmente asombrado.

Ese libro me cambio la vida, y sus contenidos son los que hoy utilizo para cambiar vidas. De hecho, he tenido que ampliar con otro libro que es una maravilla que pocos entienden: «Un Curso de Milagros», de la Fundación para la paz interior. Recuerdo que pensé: «Si lo que dice este libro es cierto, entonces todo lo que sé es mentira», estaba sombrado por aquella filosofía de vida que lo puso todo en orden en mi vida, para siempre: la paz mental duradera y verdadera. Dejé de sufrir. Me cambió en unos años. Y no solo eso, me animó a escribir mi primer libro sobre las ideas de ese Curso: Taller de Amor, en 1995.

El resto es historia: hoy ya no trabajo en una multinacional por un sueldo, por suerte, hoy soy autor de 12 libros, inspirador de cambios personales y profesionales, sherpa espiritual, motivador, conferenciante, formador…me temo que soy un gurú de la autoayuda (y a mucha honra). Y lo mejor: he cambiado miles de vidas a tenor de los emails que me envían lectores y clientes para explicarme tu transformación.

Cuando vaya al cielo me esperarán miles de personas a las que cambié la vida (si les sobrevivo) y nos abrazaremos.

Este es mi gran regalo: saber que mi vida vale para algo y vale para alguien. Cada mañana me levanto, sonrío, doy las gracias, y me pregunto: ¿A quién le cambiaré la vida hoy? Bueno, no quiero parecer prepotente, ya aclaré que son ellos quien se la cambian, usando las ideas de Un Curso de Milagros, y con mi apoyo o empujoncito.

Decenas de miles de personas llevan mi nombre en su corazón (yo el suyo en el mío).

A veces me preguntan en qué escuela de coaching estudié yo, y si se la recomiendo. Por supuesto, les recomiendo formarse, pero lo que tengo claro es que ninguna escuela de coaching te prepara para ayudar a la gente como Un Curso de Milagros. Sin sus ideas yo habría fracasado como coach, porque el Curso es mi herramienta número uno para ayudar a las personas a ser felices y prosperar. Si eres coach, te recomiendo leer mi ebook: «Coaching para Milagros» disponible en www.amazon.es y en www.tiendasamso.com con todo lo que NO te enseñarán en las escuelas de coaching, sencillamente porque no lo saben.

Y en eso ando: cambiando vidas.

Alguna vez en alguna televisión donde me entrevistan algún tertuliano se han burlado de mí y mis libros, no entienden, pero no me importa porque no tengo ego, y por eso no sufro, y sé muy bien lo que hago (o lo que el Curso hace): les cambia la vida a las personas.

¿No es este el mejor trabajo del mundo?