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Vivir desde el amor vs. Vivir desde el miedo

¿Qué es el Amor? El Amor es tu esencia real. Aunque estamos tan separados de ella que hasta nos parece algo irreal, inexistente.

Pero, lo sentimos verdadero, a veces cuando leemos libros de desarrollo personal que nos dicen que lo único que existe y es real es el amor sentimos una gran paz y certeza interior. Lo sabemos pero lo olvidamos rápido…

Y esta sería una buena definición: El amor es la esencia real de quién somos. Solo el amor real, sin oponentes, porque el miedo es irreal, una invención del EGO que es asu vez una irrealidad de la mente separada.

Nuestra identidad real se confunde por esa imágen creada artificial a la que llamaremos EGO, que es una construcción mental, es una identidad con la cuál ocultamos nuestra identidad real.

Y la gente sufre, porqué no sabe quién es, no sabe quién es el otro, lo confinde todo con su ego, o con el ego del otro; y ahí empieza el juego del ego, que acaba siempre en conflicto y sufrimiento.

Escucha el audio:

Lée el libro:

EL COACH ILUMINADO

Hoy se publica mi nuevo loibro: “EL COACH ILUMINADO: MANUAL DE ILUMINACIÓN LOW COST”.

Después de la publicación de: EL CÓDIGO DE LA MANIFESTACIÓN sentí que podía ir más allá de poco ambicioso objetivo de conseguir todo lo que uno desea, y pedirme algo mejor que el mejor de mis objetivos: la luz y la libertad sin condiciones.

Te entrego el prólogo del libro esperando que te guste, he trabajo en él durante uno año para ti.

Puedes conseguir el nuevo libro, en tapa blanda y en ebook, en www.tiendasamso.com

Este libro es un manual de iluminación.

Lejos de ser un instrumento sobre procedimientos, instrucciones y pautas, revela la experiencia del autor como coach consciente. Su contenido exige más comprobación práctica que comprensión mental, y más habilidad que inteligencia. No es un libro para ser entendido, sino para entenderse a uno mismo.
Para mí, una persona iluminada es aquella que se ha reconocido a sí misma. Punto. Así de sencillo: una persona iluminada es una persona que ha despertado del sueño del ego y se ha reconocido por primera vez. En un simple párrafo he descrito la esencia del libro, pero como seguro que quieres descubrir más, sigue leyendo, por favor.
Como sabes, una luz prende otra luz.

En mi caso, tuve la fortuna de abrazar a Amma Sri Mata Amritanandamayi Devi, conocida en todo el mundo como Amma o Madre por su amor y compasión desinteresados hacia todos los seres. Amma ha dedicado su vida entera a aliviar el dolor de los pobres y de los que sufren física y emocionalmente. Esta mujer inspira y transforma con su abrazo corporal (visita Embracing the World, su ONG).

Amma visitó Barcelona varias veces; y en una de las ocasiones en que dispensaba abrazos a quienes lo deseaban (lo hizo durante días, en un pabellón deportivo abarrotado de gente), tuve ocasión de recibir mi Darshan. ¡Ser abrazado por Amma! Aunque yo no tenía ninguna expectativa, ni sentía ninguna devoción por ella, puedo decir que en sus brazos pude sentir el Amor infinito en el mismo instante en que nuestros corazones se unieron.

En sus brazos descubrí el no espacio y el no tiempo, así como el amor incondicional. Y la certeza que tuve con ella fue que yo regresaría a esa emoción inconmensurable el día que dejara esta vida, que ese amor era lo que me aguardaba tras morir, y que yo deseaba recuperar aquella sensación porque sentía que era real, algo así como mi casa. Amma ahuyentó definitivamente mi sensación de extravío. Todo lo anterior ocurrió en apenas dos segundos (no hizo falta más tiempo).

Y esa certeza absoluta e instantánea me acompaña desde entonces. Tal cual.

Durante dos segundos había estado despierto o iluminado.

Años antes, había sentido algo muy parecido. Un día, en el transcurso de mis rutinas cotidianas, de pronto visualicé espontáneamente un confesionario de iglesia, en el que entré. Al instante me vi rodeado por una penetrante luz inagotable y amorosa, sin espacio y sin tiempo, con una calidez y un brillo intensos, que me hizo sentir por primera vez qué es el Amor. Aunque la experimenté brevemente, aquella sensación inequívoca de estar libre de toda limitación siempre me ha acompañado.

Desde entonces, me he sentido muy seguro de mí mismo, incluso en momentos de incertidumbre generalizada y de cambios. Es algo que se queda contigo para siempre. Y esa seguridad me ha permitido atreverme a intentarlo o afrontarlo todo; porque sé qué o quién camina a mi lado.

Durante otros dos segundos volví a estar despierto.
Dos más dos: cuatro segundos iluminado.
Te aseguro que es más que suficiente para toda una vida. Porque no depende de cuánto dura esa iluminación, sino de la eterna huella emocional que deja en ti.

Así sucedió en mi caso. Desenmascaré a mi ego mientras ejercía como coach, por eso titulé este libro “El Coach Iluminado”. No obstante, lo que vas a descubrir puede aplicarse a cualquier persona, sea cual sea su actividad.


No es un libro para coaches, asesores o mentores… sino para todo aquel que haya nacido en este planeta y aspire a tener una vida con sentido. Este libro es para todo aquel que crea que tiene que haber un camino que no sea el de esforzarse solamente para conseguir lo que desea.

En mi caso pasé de quererlo todo, el pack completo, a no desear nada por mi propio lado. Más adelante te explicaré qué significa eso. Antes de que te compadezcas de mí, o de que creas que me he vuelto loco, he de anticiparte que me siento muy feliz y que no he caído en un estado de desgana o de pasotismo.

Como coach estaba preparado para ayudar a cumplir los deseos de los demás… ¡y los míos también! Fue divertido comprobar hasta dónde podía llegar utilizando la técnica del coaching, porque funciona. Y lo cierto es que llegué bastante lejos. Obtuve la clase de vida que quería y, uno tras otro, mis sueños se fueron cumpliendo.
Pero conseguirlo todo me pareció poco ambicioso.

No me interpretes mal. No sentí codicia, ni engreimiento o un empacho de orgullo… sencillamente, percibí que aquella carrera no tenía fin. Me movía dentro de una rueda que jamás se detenía, marcándome objetivos y logrando resultados sin cesar. Esto que seguramente haría feliz a cualquier persona, a mí me pareció muy poca cosa. Porque al margen de hacer realidad mis deseos mundanos, en realidad yo quería saber quién o qué era la causa de aquellos asombrosos resultados.
Tenía éxito, pero no me bastaba con eso: necesitaba saber qué había detrás de aquellos milagros predecibles. Quería entrar en la cocina del universo y saber quién cocinaba todo lo que iba desfilando ante mí.
Esto sí es ser ambicioso.

Quería conocer la fuente de todo lo conocido, despertar del sueño-pesadilla, saber cómo funcionaba el cuerno de la abundancia. Y al igual que Forrest Gump, que repentinamente un día dejó de correr tras interrogarse sobre el porqué de aquella actividad; también yo me pregunté por otro modo de materializar los deseos. No tenía sentido hacer tantas cosas, tanto esfuerzo, tantos planes, tantos objetivos, tanto trabajo y tanto ego.

Ahora sé que no tengo que hacer nada.

Pero también he llegado a una conclusión, que es una paradoja: para poder darte el lujo de renunciar a tus deseos, e incluso liberarte de ellos, antes ¡debes haberte probado que puedes conseguirlos! Dicho de otra forma: para trascender el éxito antes tienes que haber tenido éxito.

Fue en ese punto cuando decidí entregar todos mis deseos al Amor, a la Presencia fuente de todas las cosas conocidas que intuí en mí. Agárrate bien: acepté que en realidad no sabía qué era lo mejor para mí y que me confundía casi todas las veces. Alcancé muchas metas gracias a que dominaba la ciencia del éxito, pero una vez comprobé que era capaz de conseguir lo que deseaba, tuve la convicción de que tenía que haber algo mucho mejor que hacer realidad mis deseos.

Sí, has leído bien: hay algo mucho mejor que conseguir lo que se desea.

Mi primer paso consistió en consagrar todas mis acciones al Amor. Mi ego se hizo a un lado y cedió el paso a mi Yo Soy. Entregué mi vida por venir a la Divinidad, al Absoluto, a lo Ilimitado, al Ser, a lo Real, al Amor… Mi segundo paso fue confiar mis objetivos a la Presencia, al Uno, a la voluntad de Dios. Y eso me relajó: ya no tenía que tomar decisiones, bastaba con seguir la guía interna del Amor.

Empecé a delegar en Dios. Es algo que te recomiendo: resulta muy liberador. Y desde ese día dejé de correr, como Forrest Gump (a fin de cuentas, ¿para qué tanto correr?). Abandoné la práctica del coaching convencional e inicié la era del SuperCoaching®️, “coaching consciente” o “coaching iluminado”.

Por abreviar, diré que en mi vida se produjeron una serie de cambios que me llevaron a pensar que estaba despertando de un profundo sueño. En los últimos años había sido un sueño hermoso, desde luego, pero no dejaba de ser una ficción onírica.

Entendámonos: tampoco es que no quisiera nada, porque no querer nada ya es querer algo. Yo quería una cosa, solo una: despertar. Hacer que esta vida valiera la pena de verdad. Despertar y mantenerme despierto se convirtió en mi único objetivo, y sigue siéndolo. Había tardado mucho en adquirir aquella claridad mental y no estaba dispuesto a cambiarla por un nuevo antojo de mi ego, así que me volqué en aquel objetivo.

Tú entregas tu vida a Dios y Dios te concede la Vida. Y lo siguiente que ocurre es que entras en un estado de Gracia (hablaré de esto al final del libro) que te proporciona todo lo que puedes necesitar y mucho más. Se te abren las puertas que antes estaban cerradas a cal y canto, a la vez que se te revelan oportunidades no soñadas.
No es que ocurra todo, porque no necesitas que suceda todo lo que se te pasa por la cabeza; pero te ocurre todo lo que importa.

Me convertí en un “coach iluminado”, sin deseos por mi propio lado, capaz de conseguir no sé si más cosas, pero sí aquellas que más valoraba. Presentaba tres grandes diferencias con mi yo anterior:

1. Una inmensa paz interior, sin conflictos, al saberme guiado y acompañado por una inconcebible inteligencia amorosa.
2. Una inmensa relajación y calma, pues ya no necesitaba esforzarme en absoluto, todo ocurría con facilidad.
3. Una inmensa certeza y seguridad, ya que sabía quién o qué avanzaba a mi lado.

Para que esto ocurriera, antes tuve que liberarme de mí mismo y de mi agenda. No fue una gran renuncia, ni un precio elevado, si lo comparamos con la recompensa.
Soy consciente que a un urbanita no se le puede pedir que lleve una vida de asceta. Yo no la llevo. Muchas de las recetas espirituales tradicionales están pensadas para un mundo y una cultura que ya no existen, y mucho menos en Occidente. Pero es en el día a día donde hay que practicar lo que se aprende en los textos sagrados.

Todos tenemos familias que atender, trabajos exigentes, depósitos de gasolina que llenar, redes sociales exigentes, y vivimos rodeados por una creciente complejidad que apenas nos da un respiro para dedicar tiempo a las grandes preguntas:

• ¿Quién soy?
• ¿De dónde provengo?
• ¿Qué sentido tiene todo?

Este libro las responderá. Este libro solo te pide unas horas a cambio del infinito.

Hoy en Occidente, tal vez en todo el mundo, hay muchas personas desengañadas con el fast food para el espíritu (las religiones), personas que buscan una iluminación low cost que no exija una renuncia a un estilo de vida moderno y “urbanita”. Así que me propuse escribir un libro ameno y ligero sobre el despertar y la iluminación low cost sin renuncias ni cambios radicales.

Este libro desarrolla una idea muy chocante para la mayoría: no eres quien crees ser. En cierto sentido eres un impostor, un farsante; entiéndeme: sin mala fe. Has usurpado tu identidad real. Pero te pondré frente al espejo para mostrarte quién o qué eres.
He tratado de simplificar conceptos orientales complejos. En el glosario que encontrarás al final del libro ofrezco un resumen clarificador.
La primera clave para entender este libro es tener presente en todo momento que no existe la separación (dualidad), que no hay individuos separados. Y, dado que no existe un sí mismo separado, tampoco surge la necesidad de mejorarlo. Si lo recuerdas durante la lectura, todo te quedará muy claro. Volveremos a este punto esencial más adelante. La segunda clave es que la vida es impersonal, no hay individuos.

Comprobarás que repito algunos conceptos fundamentales, modificando su formulación, en varios capítulos. Lo hago deliberadamente, para que los secretos que transmite este libro resulten comprensibles y para que, por repetición, el lector los aprenda.

No debes conformarte con leer este libro: también debes experimentarlo. Cualquier información está compuesta por nociones de segunda mano, mientras que la experiencia es conocimiento de primera mano. Mientras lees, obsérvate y reconoce lo leído en ti. El texto es como una prenda: enfúndatela y comprueba cómo te sienta.
No te aconsejo leer este libro con tu ego sentado a tu lado. No ha sido escrito para él. Dale el día libre; el ego no puede iluminarse porque es un obstáculo para la luz.

No quiero que este libro suponga un ejercicio mental, no tiene sentido leerlo de principio a fin para mostrarse de acuerdo o en desacuerdo. O para reafirmar lo que has podido aprender antes. Por experiencia sé que casi todo el mundo busca resultados sin pasar por caja, sin poner los medios necesarios, de manera totalmente gratuita. Este manual de iluminación tiene un precio bajo (low cost), pero tiene un precio. Ese precio es dejar de ser “tú mismo”, lo cual no es pedir demasiado, y prescindir de tu guión sobre cómo deben ser el mundo y sus habitantes.

Hay personas que han leído alguno de mis libros y que me preguntan ¿y ahora qué hago? O peor aún: ¿por qué no escribes otro libro que explique cómo poner en práctica este libro? Mi respuesta es que no hay que hacer nada, por eso no hay tareas. Esas personas han leído desde el ego que cree que ha de resolver tu vida.

Cuando era un coach convencional proponía tareas, ponía “deberes”, diseñaba agendas y planes de acción… pero ahora que soy un “coach iluminado” solo propongo hacerse consciente. Nada más, nada menos.

Lo que puedo asegurarte ahora es cuando hayas despertado, todo se aclarará por sí mismo. Todas tus dudas se resolverán cuando dejes de esforzarte por resolver tu vida (no naciste para perfeccionar o solucionar tu vida).

Y recuerda: leer muchas veces las propiedades de un fármaco no logra que te beneficies de ellas. No te conformes con la lectura de este libro, mejor “tómatelo” a diario. Las palabras no bastan, nada superará tu experiencia personal. Yo no puedo convencerte de qué o quién eres, tendrás que averiguarlo experimentándolo en algún momento.

Y una confidencia final: la madrugada de diciembre 2017, en que terminé de escribir este libro, con el último párrafo del último capítulo, se me llenaron los ojos de lágrimas. No porque consiguiera una meta, lo que describe el libro ni siquiera es mío, sino por la belleza de los tres últimos capítulos que me emocionaron por completo.
No sé si todo lo que leerás es verdad, pero yo te lo ofrezco igualmente porque siento que así es.

Raimon Samsó
Autor emprendedor.
www.raimonsamso.com