Sin esfuerzo, más resultados – La ley de la asunción

La “cultura del esfuerzo” está bien. Es mejor que nada, es mucho mejor que la “cultura de la vagancia” claro, pero deja mucho que desear.

Ha inculcado a la Humanidad que la vida es sufrimiento, que lo bueno cuesta, que estamos solos ante los retos y que no tenemos poder interior para afrontarlos. El esfuerzo empequeñece -aún cuando procura algunos resultados materiales a largo plazo-. El esfuerzo es espiritualmente miserable. Y aún así se dignifica en un mundo muy poco espiritual.

Existe el camino sin esfuerzo para los deseos cumplidos.

Este camino requiere una nueva conciencia, una mirada diferente del mundo y del yo, pide alcanzar una nueva dimensión mental.

Piénsalo: en todo el Universo gobierna el principio del menor esfuerzo externo, pero la máxima conciencia interna. En la Naturaleza, las cosas pasan fácilmente. Y es porque no se esfuerza nada de nada, sólo hace lo que sabe hacer y deja que la inteligencia infinita opere. Los seres humanos no funcionan así, no permiten que su divinidad opere a través de ellos, su p… ego lo impide; y por ello sufren y se esfuerzan tanto.

El camino desde tu estado actual al estado deseado no necesita esfuerzo, ni trabajo ni acción; necesita más bien una conciencia diferente. Menos acción: su equivalente psicológico es “asunción del resultado”.

Menos acción, más asunción.

Piénsalo: la creación ya ha terminado, y todo lo que contiene ya está terminado, como tú lo estás y todos tus sueños también. Todo eso ya está completo y terminado. Tus sueños ya son reales en el nivel de conciencia que los hará materiales. Alcanza esa conciencia, y todo se desenvolverá fácil.

Si aún no ves en tu experiencia tus deseos cumplidos es porque no están incluidos en tu actual nivel de conciencia, los has excluido.

La creación está completa.

Todo lo que has sido, eres y serás, existe ya. Nada tiene que ser creado, sólo tiene que ser manifestado, lo cual es diferente. Lo que conocemos por creatividad es hacerse consciente de lo que ya existe en el plano de la imaginación.

Estamos manifestando la “realidad” a porciones, pues todo lo que puede ocurrir ya existe. Si quieres saber la clave de esto, reside en el autoconcepto que tienes de ti.

La asunción de que es así, de que es inevitable que sea así, y de que todos tus sueños están ya completados, lleva lo invisible a ser visible.

La asunción determina tu experiencia.

Y tiene el poder de la realización objetiva en el plano material. Cualquier hecho en el mundo material es el resultado de una asunción o idea imaginada previa con plena convicción de su realidad.

Por eso es tan importante que traduzcas todos tus sueños en un estado del ser: Yo Soy la perfección que crea todas las cosas.

Y lo verás con tus ojos, antes o después, aunque el tiempo no importa porque es un problema inventado por el ego, no incumbe al Yo Soy.

Si quieres aprender más de este Supercoaching, participa en el evento Cita en la Cima

 


 

5 comentarios
  1. Isabel Dircio Chautla
    Isabel Dircio Chautla Dice:

    Sigo aprendiendo cada día, mi sueños mi realidad, solo tengo que tener la certeza .
    Gracias, gracias, gracias Raimon darnos luz

    Responder

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