El poder de la única realidad

 

Ya se ha publicado mi libro El CÓDIGO DE LA MANIFESTACIÓN por ediciones Obelisco. Y quiero ofrecerte el primer capítulo para que le tomes el tono. Es el libro más importante que he escrito hasta la fecha, espero que te cambie la vida…

El poder de la única realidad

 

Acción interna y acción externa

¿En qué consiste la acción externa? Básicamente en hacer cosas en el mundo de las cosas. Lo que se conoce por agenda, plan de acción, tareas… Por ejemplo, la mayoría de lo que se examina en un proceso de coaching es casi todo el juego externo. Los comportamientos, los hábitos, las actitudes, el plan de acción con fechas, los resultados… En el fondo, todo eso no deja de ser un juego externo, que se expresa en el mundo de las cosas.

¿En qué consiste la acción interna? En una palabra: Ser. (Explicarlo está más allá de las palabras). La acción interna es imprescindible, la acción externa es opcional. Y a cierto nivel, esta última es totalmente innecesaria. Lo que quiero expresar es que a mayor nivel de conciencia, menor necesidad de actuar para conseguir manifestar la intención. Y al contrario, a menor nivel de conciencia, mayor es el esfuerzo necesario para manifestar los deseos. Sé que el mundo no te ha enseñado ni una palabra para ayudarte a crear un ideal de vida realizada, pero sólo es para que no recuperes tu poder ilimitado. Recuerda que vives en la mátrix del gran engaño.

Si alguna vez has pensado que tienes un gran poder, estás en lo cierto. Se te ha dado un gran poder pero no funciona como podrías pensar. El poder consiste en cambiar el mundo. Antes de explotar de alegría atiende a la condición: el modo de conseguirlo es cambiándote antes a ti mismo.

Pero sigamos con las dos miradas: mental y espiritual. Puedes comprender mentalmente desde la percepción, pero sólo desde el conocimiento de la introspección podrás comprender espiritualmente. Una cosa es lo que sabes y otra lo que eres. Percibir está bien, pero conocer es mejor. Percibir es interpretar el mundo (leerlo), pero conocer es moldear la realidad (crearla).

La segunda mirada es «conocer» desde el Espíritu, eso no es interpretación, ni percepción, es conocimiento puro. Para la Presencia creativa, la evidencia de los sentidos es irrelevante. desde la segunda mirada el mundo es dependiente de uno mismo.
 El Espíritu no comete errores, siempre entrega al ser humano lo que éste se dio a sí mismo primero en su mente. Sólo el yo inferior comete errores al prescindir del apoyo de la Presencia creativa (la sabiduría que consigue que maduren las situaciones).

Primero el espíritu, después la materia

En este apartado quiero llamar la 
atención sobre la importancia de desi
dentificarte con la materia para identificarte con el espíritu. Y establecer 
una relación de causa y efecto entre 
ambos. Éste es el secreto de los secre
tos para pasar de un estado de super
vivencia a uno de manifestación deliberada. Porque cualquier cambio en la materia será superficial y poco duradero.

A ti y a mí nos han hecho creer que el poder es externo. La humanidad posee una magia que ha olvidado practicar y, en consecuencia, se siente incapaz de alcanzar una vida mejor. Cree en la mala suerte, el destino, las casualidades y el karma en el mejor de los casos… Para recuperar el poder personal antes hay que renunciar al victimismo, son incompatibles. Todo lo que sucede procede de la responsabilidad sin que pueda hablarse de culpa o inocencia. No hay culpa en ningún punto del universo, es un concepto inventado por el ego que se afana en buscar culpables y echar balones fuera. Para tu conocimiento, sólo existe responsabilidad sin culpa. Habitamos un universo benévolo.

Tu mundo es tu conciencia manifestada.

Tu mundo material es una fotocopia de tu nivel de conciencia. Para cambiar debes ir más allá de la materia. Como es adentro es afuera. Y está escrito: «Como es en el cielo, así es en la tierra», o lo que es lo mismo, como es en la conciencia es en el mundo.

La única realidad

La consciencia del Yo Soy es la única realidad. ¿El resto?, una ficción proyectada.

Para ilustrar el concepto de la única realidad permíteme hacer un símil con un iceberg. Ya sabes que sólo flota una novena parte del iceberg, el resto está por debajo del agua y no es visible pero sí imprescindible para que el iceberg flote. Como no se ve, parece que no existe, pero sí está. De hecho, el iceberg flota
 porque lo no visible sostiene a lo vi
sible. Generalizando, en el mundo de
las cosas sólo vemos una proyección
de lo que es y todo lo que percibimos
se sostiene en el campo no visible de
todas las posibilidades. El mundo que 
ves es un sinfín de estados de conciencia materializados.

La única realidad es la causa de todas las causas, donde todo fenómeno del mundo puede ser explicado. La consciencia es la única realidad y la manifestación es el efecto.

Cómo elevar tu nivel de conciencia

La premisa básica de este primer poder, de la única realidad, es: cambia tu nivel de conciencia y transformarás tu mundo.

Para elevar tu vida, eleva tu conciencia. Punto.

¿Cómo elevar el nivel de conciencia para manifestar los deseos? Es lo que estás a punto de descubrir. Y para ello te hago tres propuestas. De acuerdo, no es sencillo, son pasos de gigante, pero a cambio sólo son tres:

  1. Propuesta Uno: Busca y captura nuevos paradigmas, ideas, creencias, descubrimientos que cambien lo que conoces, o crees conocer. Sé un incansable cazador de conocimiento esencial que transforme tu visión del mundo y del yo. Lee incansablemente contenidos fidedignos sobre la consciencia. Investiga y fórmate en desarrollo personal.
  2. Propuesta Dos: Mira el mundo sin ver el mundo, ve más allá de lo que ves, prescinde de la forma, enfócate en lo que no se ve, en la metafísica (más allá de la materia). Busca los cimientos invisibles de todo lo visible que sucede en tu día a día. Dirígete a conocer el Espíritu que hay en 
todo ser vivo. Declara cualquier situación que vivas como una experiencia espiritual perfecta.
  3. Propuesta Tres: Cambia el concepto de qué o quién eres, el
 concepto del yo construido. Renuncia a tus identidades basadas en el ego, y vislumbra la Divinidad en ti. Para investigar quién eres antes deberás saber lo que no eres. Reconoce la Presencia creativa de todas las cosas que es tu identidad real. Haz introspección, meditación y silencio mental. Tenlo presente en toda situación en la que te halles.

Ayuda a saber lo que no eres y por eliminación sabrás qué o quién eres. Cuando abandonas la identidad del ego, inventada y construida a lo largo de una vida, entonces el Yo Soy real emergerá de forma suave. El autoconocimiento implica no inventarse un «nuevo yo mejorado», sino dejar de construir autoconceptos inexistentes.

El mundo que cada uno ve es el resultado del autoconcepto que cada uno tiene de sí mismo. Para alcanzar un nivel de conciencia superior antes es preciso asumir un autoconcepto superior de uno mismo.

«Dejar de ser tú» es pensar, sentir y comportarse de un nuevo modo. Es ser alguien diferente y, en consecuencia, suceden cosas diferentes allá afuera. En esto consiste la reinvención, abandonar el hábito de «ser el de siempre», que es el peor de los hábitos.

Espero que la persona que termine la lectura de este libro sea diferente a la que la empezó.

Hasta aquí el primer capítulo de mi libro EL CÓDIGO DE LA MANIFESTACIÓN, si te gustó obtén el libro en el siguiente enlace, en tu librería y también en Amazon:

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