gestión emocional

Cómo gestionar las emociones

La gestión emocional suena a novedad, es un tema del que se habla abiertamente solo desde hace un par de años. Hemos reconocido la importancia del autoconocimiento de nuestras emociones y como impactan a nuestro entorno.

Tan importante es este tema para nuestro desarrollo personal, que filósofos reconocidos como Daniel Golleman  y J. Freedman afirman que entre el 70% y 80% del éxito que obtengamos en nuestros procesos profesionales durante la edad adulta están estrechamente ligados a nuestra inteligencia emocional.

El proceso de autoconocimiento trata de lograr el equilibrio de emociones, de vivir con ellas sin estar sometido a ellas.

¿Qué es la gestión emocional?

La gestión emocional abarca un proceso interno de autoconocimiento, parta identificar nuestros procesos emocionales, sus raíces, detonantes, y que causan en nosotros.

A partir de una conciencia emocional podemos tomar acciones en función de administrar nuestros impulsos y gestionar cada situación. Únicamente identificando con claridad nuestras emociones y sus  causas podemos superar de manera satisfactoria las etapas de nuestra vida que nos presenten dificultad.

Es importante hacer una distinción vital en este tema, gestión de las emociones no implica para nada “control de las emociones” que muchas veces termina en un proceso de negación o supresión de los impulsos que determinadas emociones generan en nosotros, estos procesos de supresión únicamente van a fortalecer los ciclos negativos que puedan causar en nosotros.

De hecho, un punto vital para los procesos de autoconocimiento emocional es precisamente no controlar las emociones, en lugar de eso, observarlas y fluir para poder transmutarlas.

“Como seres humanos, todos queremos ser felices y estar libres de la desgracia, todos hemos aprendido que la llave de la felicidad es la paz interna. Los mayores obstáculos para la paz interna son las emociones perturbadoras como el odio, apego, miedo y suspicacia, mientras que el amor y la compasión son las fuentes de la paz y la felicidad”- Dalai Lama.

Si ya sabes lo que es la inteligencia emocional, aprende a aplicarla en tu día a día, para una vivir desde el amor y no desde el temor.

Para lograr la gestión de las emociones debes llevar a cabo una serie de procesos internos previos, estos te van a servir para identificar las emociones, qué detonantes las generan en ti, qué síntomas causan, cómo manejarlas de la mejor manera y finalmente, qué beneficios puedes sacar de cada una de ellas.

Recuerda que no son solo las emociones “positivas” las deseables, incluso la tristeza hace una revelación.

Veamos cuál es el proceso correcto para fortalecer nuestra gestión emocional:

Lo primero que debes vivir es la etapa de experimentación, esto consiste en permitir sentir una emoción fuerte, en lugar de controlarla, es necesario vivirla para traspasarla.

Siempre que decides suprimir una emoción pensando que eso te dará “control emocional” solo estás repitiendo su ciclo. Otra alternativa es que surja una emoción sustitutiva para desconectarnos del malestar inicial. En cualquier caso, al rechazar una emoción, está regresará con más fuerza tarde o temprano.

Permítete observar tus impulsos emocionales. Esto puede resultar algo incómodo y te va a sacar por completo de lo que es tu “zona de confort emocional”. Se paciente.

Cuando has sentido plenamente tus emociones es momento de analizar qué es realmente lo que sucede en ti, se trata de observarte sin juzgarte, sin culparte.

La clave de la inteligencia emocional es el autoconocimiento así que observarte durante los episodios más intensos va a ayudarte.

La aceptación es lo que sigue, el entender que tus emociones son una consecuencia de tus pensamientos.

No es sencillo, tampoco es rápido, pero recuerda que los resultados son para toda la vida. Vivir desde la paz interior merece la pena.

Tengo una lectura que recomendarte para profundizar en las dos emociones básicas: amor y temor. Feliz lectura.

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1 comentario
  1. JUAN PEDRO FERNANDEZ OTSA
    JUAN PEDRO FERNANDEZ OTSA Dice:

    Muy buenas reflexiones sobre la Inteligencia Emocional.
    Como bien dices es importante el autoconocimiento, que en definitiva es darnos cuenta, o tomar conciencia, sólo que las emociones nos movilizan y van muy unidas al recuerdo, la experiencia y el corazón, que es algo muy vital, pero a la vez es bueno cierto control desde la razón, estructura más moderna, las emociones mal llamadas positivas o negativas nos alejan muchas veces de la realidad, como nos pasa en el enamoramiento que no en el amor o compasión desde un sentido más amplio, o también en la alegría desmesurada o euforia que nos hace que hagamos proyectos sólo confiando en la positividad, sin tener una base firme. Tal y como decía Covey, entre el estímulo y la respuesta, en lugar del impulso a actuar, emoción, está el tiempo para reflexionar, o sea la razón. En la Inteligencia Emocional aparte de auto-conocernos, clave del desarrollo personal, está el cómo nos ven (Ventana de Johari), porque podemos tener una autoestima auto-encubierta maravillosa pero edificada sobre un castillo de naipes, y a la menor contrariedad, zas. Es muy importante desde mi punto de vista la auto-motivación que es la que nos hace perseverar para poder seguir en el camino de la evolución. La palabra éxito, desde la salida de uno mismo, está bien, a mi me gusta más el camino, la evolución personal. Éxito suena como a Meta de Llegada, o a Exit de Salida. No hay principio ni fin, sólo experiencias y camino de disfrute. En fin un fuerte abrazo emocional.

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