El origen de todos los deseos cumplidos

 

El ser humano desconoce cuál es el origen de todos los deseos cumplidos e incumplidos. De ahí sus vanos esfuerzos en busca de la felicidad y realización. Su corazón sufre porque desconoce cómo manifestar en la realidad material lo que desea en su interior.

Ignora que el origen de toda expresión material es la conciencia.

Vive atrapado entre dos mundos: interior y exterior. Pero desconoce el vínculo entre ambos, y lo que es peor: está hipnotizado por lo que llama “realidad material”.

Pero no sabe que ahí afuera no ocurre nada salvo una proyección, sus circunstancias sólo son un espejo de lo que ocurre en su interior. Está engañado por un efecto visual muy sofisticado y convincente.

La realidad no es, de hecho, real; pero resulta muy convincente.

El mundo material es un espejo, en el que hay poco que hacer, salvo expresar en él nuestra dimensión física (que es una de muchas otras). Pero aún sabiéndolo, es fácil caer en su red y creer que nuestra labor está en cambiar el mundo.

Hay gente que trata de cambiar a los demás.

Hay gente que quiere cambiar el mundo.

Hay gente que lucha por conseguir sus metas.

Se engañan. Y sufren al no conseguirlo.

Miran donde no hay cambio real y duradero. El problema que tratan de resolver les hipnotiza, caen en una visión limitada, un túnel, y olvidan el origen de todos los deseos cumplidos.

Romper el espejo porque no te gusta lo que refleja es absurdo. Sólo vale cambiar lo que se pone delante de él. Es mejor dejar el mundo tranquilo (sólo es una pantalla) y cambiar todos los conceptos que hacen que sea como es ahora o lo que proyectamos en él.

Para romper el hechizo hipnotizante del mundo material, hazte una única pregunta: ¿Cómo me sentiría si mi deseo estuviese cumplido? La respuesta sincera a esta pregunta (realidad subjetiva) es lo único que debes actualizar en cada momento, hasta que lo veas como una realidad objetiva allá afuera.

Por qué es así y cómo sucede es algo que escapa a nuestra comprensión. Da igual. Porque sólo hay un trabajo: sostener la visión y la emoción del deseo cumplido hasta que sea un hecho.

Y otro trabajo previo, claro: revelar quiénes somos en realidad. Hasta que la identidad falsa del ego oculte la identidad verdadera del Yo Soy, todo es un enorme lío.

Si te apetece saber más de todo esto, participa en el SuperCoaching del evento Cita en la Cima

 


 

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