Descúbrete a ti mismo en el Yo Soy

Para evitar todos nuestros sufrimientos, creo que deberíamos saber quiénes somos en verdad; es decir, llegar al Yo Soy real.

Si descubrimos el ser esencial que en verdad somos descubriremos un Ser: capaz, potente, ilimitado, infinito, completo, libre de sufrimiento, libre de miedo… ¿No vale acaso eso la pena? Es lo que todos andan buscando pero le llamaban “felicidad” sin darse cuenta de que lo que más necesitaban era descubrirse a sí mismos en el Yo Soy.

Ese auto reconocimiento es la  primera labor que tiene ante sí un ser humano, antes de nada debe saber quien es y por tanto también así reconocerá a los demás. Cuando uno sabe quién es, sabe también quién tiene delante no.

Cuando uno sabe realmente quien es, vive desde el Yo Soy, deja de identificarse con su identidad construida, el rol que inventó: de padre o de empleado, de un cuerpo, de sus ideas, gustos, aversiones… solo entonces sabe realmente quién es, sabe que es un Ser de consciencia, y entonces su vida continúa con sus imperfecciones que ahora le parecen perfectas o irrelevantes.

Sobreviene la paz.

Si quieres saber más, mira este video:

El dolor como medio para sanar

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, Buda. A esto se reduce todo.

Como seres humanos experimentamos en reiteradas ocasiones el dolor, experimentar dolor es solo una experiencia más que nos puede brindar muchas enseñanzas, si le permitimos a este que sea nuestro maestro. Como no resistirnos a él.

El dolor forma parte de la experiencia de la vida. No tiene nada de malo salvo que no te gusta.

La vida es un constante aprendizaje, el viaje de la vida esta llena de sabiduría, donde nuestros maestros se nos presentan de diferentes formas, ya sea en una persona, en una situación que se tiende a repetir.

Si algo debes de entender es que el dolor es algo que experimentarás a lo largo de tu vida y no puedes evitarlo, no puedes huir de él; pero si puedes evitar el sufrimiento, el sufrimiento consiste en engancharte en resistirse, en luchar contra el dolor. Aceptar que el dolor se manifieste, es natural, pero no te quedes apegado en la negación, ya que eso se transformará en sufrimiento, un auto engaño de la mente.

Callar el dolor con analgésicos es no escuchar tu cuerpo.

El sufrimiento es una elección, es la elección de nuestra mente, mediante pensamientos y emociones provocados por nosotros mismos, que nos mantiene alejados de las maravillas y la simpleza de la vida. La vida no es sufrir si  decidimos que así sea, o puedesser complicada si lo decidimos, o puede ser hermosa o puede simplemente ser, todo depende de cómo decidamos mirarla.

Aprender a ver la vida de una manera sencilla nos ayuda a tener una mejor calidad de vida, nos ayuda a ser mejores aprendices de toda experiencia en nuestro camino, sacarle el máximo provecho a cada situación desde la plena conciencia y estando en el presente. Podemos trascender la situación por la cual estamos pasando y verla objetivamente, hacernos a un lado de lo que ocurre nos puede ayudar a solucionar “problemas” que creíamos que no tenían solución, nos ayuda a ver más claro, y a no enfrascarnos. Libera.

No tienes problemas, tienes resistencia.

Aceptar una situación dolorosa emocionalmente es crucial para poder trascender la emoción, aceptar la situación en la cual estamos actualmente nos dirige a la verdadera solución de nuestros problemas. El poder de la aceptación nos hace soltar, evita el apego emocional inútil a situaciones o personas, ya que el apego crea sufrimiento, la negación crea sufrimiento, pero la aceptación nos brinda claridad.

Los grandes problemas que te aquejan, no son más que una tormenta en un vaso de agua.

Me reitero, experimentar dolor es normal e inevitable, el querer evitarlo solamente te traerá sufrimiento, por ello no seas cruel contigo, analiza tus emociones y tu actuar al momento de experimentar el dolor o cualquier otra emoción.

La vida es como debe de ser, por eso es… muchas veces pasarás por situaciones que te causarán un profundo dolor emocional, y tal vez creerás que no podrás superarlo; sin embargo, lo harás, porque nada es permanente y todo cambia. La persona que eras ayer ya no está hoy, el tiempo corre, y esa situación de  dolor terminará, siempre lo hace… a menos que no se lo permitas. Y comenzará algo nuevo, todo cambia, todo tiene un principio y un final.

El dolor es una cosa y el sufrimiento, otra.

Tienes que entender que una cosa es lo que nos ocurre y otra es como reaccionamos ante ello, hay situaciones externas que tal vez no estén en nuestro control, pero lo que si podemos controlar es como reaccionamos ante ellas, como tomamos las situaciones que se nos presentan, qué es lo hacemos, qué es lo que pensamos, qué es lo que sentimos.

No huyas del dolor, acéptalo como una señal de algo más importante… es tu maestro, aprende de él, es  natural, cuando en tu vida se presente el dolor, aprende, mira con atención, no hagas un juicio negativo, sé objetivo al respecto, no trates de controlarlo, no trates de suprimirlo, pide a la vida la sabiduría necesaria para aprender de esa situación dolorosa, no preguntes ¿por qué?, sino ¿para qué?

Y utiliza todo para tu evolución espiritual, incluido el dolor, la vida es aprendizaje hacia el despertar, afronta la situación, en plena conciencia de que lo que te ocurre, es lo que es y no no podía ser otra cosa.

Hazte suave y el dolor se aliviará, el sufrimiento se evaporará.

 

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Salud del alma, un camino hacia el amor

Salud del alma, suena realmente hermosa esta idea, pero ¿de qué va y cómo puede ayudarnos durante nuestro proceso de crecimiento personal?

La salud del alma nos habla de una vida más realizada, que pueda ser vivida desde la abundancia de amor, y nos enseña a desprendernos de nuestros miedos – conscientes e inconscientes-, para reconocer nuestro espíritu a niveles que difícilmente hemos llegado a imaginar y así, conseguir paz y felicidad.

La salud del alma es volver a nuestro origen, a casa. Es un camino que nos guía necesariamente a identificar y recuperar nuestra identidad real – la  auténtica -, el Yo soy carente de miedos que hemos ido creando a lo largo del camino que recorremos.

Los miedos que vamos sumando con los años nos limitan como seres humanos para llevar una existencia  desde el amor y la paz con nuestro presente y con nuestro pasado.

El perdón a nosotros y a nuestros errores es la llave que abre la puerta hacia el amor verdadero, y este nos marca el camino hacia la paz. El perdón solo significa una cosa: el final de la separación. La cual es el único problema que resolver.

Estamos programados para vivir en un mundo ilusorio de sombras proyectadas, las sombras representan nuestros miedos y temores, la verdad es que vivimos rodeados de ellos desde que nacemos. Es un mundo en blanco y negro, tenebroso, hemos creado una película de horror.

Los miedos solo existen en tu mente, y solo tú puedes hacer que dejen de existir. Son tu creación.

El patrón común es que las personas que viven en las sombras en un mundo lleno de excusas y de víctimas, eduquen a sus hijos a seguir el mismo camino de carencias, a eludir responsabilidad sobre las decisiones propias. Proyectan el miedo a sus hijos quienes lo aprenden enseguida. Triste.

Viven con temor a fracasar en el trabajo o en la vida personal, a perder el cariño o aceptación de las personas que son importantes para nosotros, etc, etc, etc… estos miedos  hacen edificar patrones de dependencia emocional y a anclar el propio bienestar a la opinión de personas externas. Son esclavos de su opinión.

Desde el amor, nuestro espíritu decide abandonar esas dependencias y miedos que nos conectan con las sombras, y con la luz aprendemos a hacernos cargo de nuestra propia vida y a entender que son nuestras propias elecciones las que nos conducirán al sendero espiritual.

Lo importante es llevar lo material desde el desapego, el problema es cuando vivimos para poseer cosas, en lugar de poseer cosas para disfrutar la vida, y al final de cuentas, todo termina poseyéndonos a nosotros como personas y alejándonos de lo que verdaderamente nos puede llenar de plenitud. Somos esclavos de lo material.

Está muy bien disfrutar de la felicidad que nos aportan los bienes materiales, siempre y cuando sean una herramienta y no un fin.

Si nos dejamos poseer por la necesidad de acumular cosas materiales, más temprano que tarde, la vida nos va a pasar una factura: la decepción absoluta.

Ser feliz es una simple decisión.

Preguntas poderosas:

  • ¿Soy feliz siendo quien creo ser ahora?
  •  ¿Actuó en consecuencia con mis valores?
  •  ¿Soy de utilidad para alguien más aparte de mí mismo?
  • ¿Me he perdonado a mí mismo por los errores de mi pasado?
  • ¿Asumo la responsabilidad por mis propias decisiones?
  • ¿Mi vida cuenta?
  • ¿He amado?

 Al formularnos preguntas como estas, que contengan verdadero poder, estamos empezando a generar cambios importantes en nuestro interior. Necesitamos dar una respuesta.

Cuando nos planteamos preguntas que estén hechas desde el amor, estaremos dando el primer paso que nos llevará a sanar nuestra alma y conseguir nuestra paz interior.

No existen atajos o caminos mágicos hacia la revelación de nuestro espíritu, no hay técnicas o gurús que tengan el secreto de nuestra felicidad,  solo depende de nosotros y las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra experiencia de vida.

Quiero dejarte una entrevista que me hicieron en el programa Salud del Alma en México sobre mi libro Taller de Amor , espero sea de utilidad para ti. Recuerda que siempre hay alguien que puede beneficiarse de este contenido no dudes en compartirlo.

 

Abrazos.

Raimon.

Una última cosa, te dejo recomendado mi libro sobre cambio personal….

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